Eliminación de olor a alcantarillas
Si huele a saneamiento en el baño, el patio o el portal, buscamos el origen: sifón seco, arqueta sucia o retorno de gases.
Olor a alcantarillasUn desatasco abre paso; la limpieza a presión barre el interior. En Zaragoza usamos camiones y equipos de alta presión para redes de vivienda, comunidad e industria.
Arrastramos lodos, grasas y restos adheridos con agua a presión. Deja la red más limpia que un desatasco puntual.

Camiones cisterna de alta presión adaptados al diámetro y al material.
Retira lo que un muelle no puede: costras de las paredes.
Útil en comunidades e industrias que quieren evitar el próximo atasco.
Antes o después podemos pasar CCTV HD para ver el resultado.
Material, diámetro y puntos de anclaje.
Recorremos la red desde el registro más adecuado.
Recogemos el agua sucia y los lodos extraídos.
Flujo libre y, si se pide, pasada de cámara.
Grasa y jabón acumulados en varios pisos.
Tramos cortos que se taponan cada pocos meses.
Arenas y lodos de proceso.
La limpieza a presión recorre la tubería por dentro con un chorro de agua que arranca lo que se ha pegado a las paredes: grasa de cocina, cal, jabón, sedimentos y arenas, y raíces finas que han entrado por alguna junta. A diferencia de un desatasco, que solo abre paso en el tapón, deja el tramo limpio en toda su longitud.
No siempre basta. Si la tubería está rota, aplastada o con una raíz gruesa, el agua a presión no la arregla, y en tubos muy deteriorados hay que ajustar la presión o valorar otra solución. Por eso, cuando hay dudas sobre el estado de la red, primero se mira con cámara.
En las comunidades de vecinos de Zaragoza, la grasa y el jabón se acumulan en bajantes y colectores hasta que un día el agua vuelve por el desagüe de un bajo. Limpiamos bajantes, colectores y arquetas de la comunidad, y la red privada de alcantarillado hasta la acometida, desde el registro más adecuado.
Mientras limpiamos, recogemos con succión el agua sucia y los lodos que salen, para no trasladar el problema a otro tramo. Si la comunidad tiene atascos repetidos, conviene programar la limpieza antes de la siguiente urgencia.
En edificios antiguos del centro, con tuberías de varios materiales y empalmes de distintas épocas, empezamos con menos presión y subimos solo si la red lo admite. Lo importante es que el agua vuelva a correr sin dañar los tramos más viejos.
En hostelería, la grasa de la cocina es la causa número uno de atascos. Una limpieza periódica de los tramos de cocina, junto con el mantenimiento de los separadores de grasa, evita cerrar la cocina por un atasco en plena jornada.
En naves y talleres, las arenas, los lodos de proceso y los restos de la actividad se depositan en colectores y arquetas. Los limpiamos con agua a presión y succión, y para instalaciones con más carga ofrecemos limpieza industrial de saneamiento.
Antes de limpiar, una pasada de cámara muestra si la tubería está sana, dónde está el tapón y si hay roturas o raíces gruesas. Así se decide la presión y desde qué registro trabajar, sin forzar un tubo que ya está fisurado.
Después, la cámara confirma que el tramo ha quedado limpio y sirve como referencia para el siguiente mantenimiento. Más detalle en inspección con cámaras TV.
También salimos a todas las zonas de Zaragoza y provincia. Si este oficio no encaja, mira el catálogo de servicios o una ficha relacionada.
Si huele a saneamiento en el baño, el patio o el portal, buscamos el origen: sifón seco, arqueta sucia o retorno de gases.
Olor a alcantarillasHojas, polvo del cierzo y gravilla tapan canalones y rejas. Los dejamos libres para que el agua de lluvia no entre en el edificio.
Rejas, tejados y canalonesVaciamos, limpiamos, hipercloramos y desinfectamos cisternas y depósitos de agua potable de comunidades y naves.
Cisternas y depósitosAjustamos la presión al estado de la red. Si hay duda, primero pasamos cámara. No se trabaja a ciegas en un tubo que ya está fisurado.
El desatasco libera el tapón. La limpieza a presión recorre y barre un tramo más largo. A veces se hacen las dos cosas el mismo día.
Depende del uso. En una vivienda, cuando aparecen desagües lentos u olores; en bares, restaurantes y naves con mucha grasa o sedimento, de forma periódica dentro de un mantenimiento.
Sí. Limpiamos bajantes, colectores y arquetas de comunidades, y redes privadas hasta la acometida, recogiendo los lodos extraídos.
Las raíces finas y las incrustaciones blandas, sí. Si hay raíces grandes o la tubería está rota, la limpieza no basta y hay que valorar la reparación tras pasar la cámara.